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21 de marzo de 2021

El filósofo Francés

     Pedro Abelardo           La filosofía de Pedro Abelardo     


Pedro Abelardo (1079-1142) fue un filósofo, teólogo, y músico medieval francés que vivió en el siglo XII.

Nació en Le Pallet, una aldea cerca de Nantes, en el occidente de Francia, su vida fue marcada por la pasión del conocimiento, la crítica a la autoridad y la tragedia.

Abelardo se crío en una familia noble, pero su padre, Berengario de Fontaines, era un guerrero que luchó en la Segunda Cruzada, y abelardo se educó en la escuela catedralicia de Le Pallet, donde se familiarizo con las obras de los clásicos latinos y griegos, se desconoce quién fue la madre de Pedro, pero algunos dicen que fue una campesina. 

En 1096, a la edad de 17 años, Abelardo se mudó a París para estudiar teología y filosofía en la Sorbona, la Universidad de París.

En París, Abelardo se convirtió en un estudiante brillante y se ganó la admiración de sus profesores, para el año de 1102, se convirtió en un maestro de la Sorbona, lo que significaba que era el jefe de la facultad de teología y filosofía. 

Aquí Abelardo se convirtió en un discípulo del filósofo y teólogo Guillermo de Champeaux, quien era uno de los más importantes filósofos de la época.

Durante este período, Abelardo se familiarizo con las obras de Aristóteles y Platón, comenzando a desarrollar sus propias ideas filosóficas.

Abelardo también se involucró en la vida política y social de la época, fue un gran defensor de la reforma de la Iglesia y se opuso a la corrupción y la simonía que era común en la Iglesia de su época. 

También se involucró en la política de la corte real francesa y se convirtió en un asesor importante del rey Luis VII de Francia.

En 1112, Abelardo conoció a Heloísa o Eloísa, una monja que era su alumna y estudiante de el, la relación entre ellos fue apasionada y secreta, ya que Heloísa era una monja y Abelardo era un hombre casado, sin embargo, la relación terminó cuando Abelardo se convirtió en abad de Saint-Denis y Heloísa se convirtió en la abadesa de París. 

Su separación fue trágica y dolorosa para ambos, y su historia ha sido objeto de numerosas obras de arte y literatura a lo largo de la historia.

Abelardo continuó siendo un crítico de la corrupción y la simonía en la Iglesia, lo que lo llevó a tener problemas con la jerarquía eclesiástica.

En 1121, Abelardo fue acusado de herejía por sus críticas a la autoridad eclesiástica y sus ideas filosóficas innovadoras, así fue condenado por el papa Inocencio II y obligado a abandonar París. 

Abelardo se exilió a la ciudad de Soissons, donde continuó escribiendo y enseñando.

En 1125, Abelardo regresó a París y se reunió con Heloísa, que había sido exiliada de París. Juntos, fundaron un convento en el que Heloísa se convirtió en la abadesa y tuvieron un hijo, llamado Astralabe.

Y en el año de 1142 Abelardo murió, a la edad de 63 años, y fue enterrado en el convento que él y Heloísa habían fundado, fue un pensador innovador y un crítico de la autoridad eclesiástica, su obra "Sic et Non" (A veces sí, a veces no) es un compendio de citas de filósofos y teólogos clásicos que Abelardo utilizó para mostrar la complejidad y la ambigüedad de la teología y la filosofía.

También escribió sobre la música y la teoría de la música, y fue un maestro de la teoría musical.